20 de octubre

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Se habilitó junto a los vecinos un nuevo espacio de convivencia en barrio Puente Gallego

Senderos, juegos inclusivos, bancos y mesas y suelo anti-golpes conforman el equipamiento del lugar que pasó de ser un baldío a un espacio de encuentro y recreación para las familias del barrio.

El viernes 16 de marzo vecinos se reunieron en la esquina de Camino Viejo a Soldini y Biarritz para inaugurar el nuevo Espacio de Convivencia del barrio Puente Gallego, uno de los proyectos votados en el Presupuesto Participativo.

Tras la propuesta inicial y la votación de los vecinos, el espacio -que años atrás era un espacio abandonado- ahora luce totalmente renovado y equipado con juegos inclusivos, bancos, senderos y hasta un suelo anti-golpes, que lo convierte en el primer espacio público barrial con ese sistema de protección.

“Hoy sentimos la satisfacción de recuperar un espacio para el barrio. El Presupuesto Participativo nos permitió contemplar las necesidades de quienes viven aquí y llegar a este barrio con idéntica infraestructura que a otros espacios públicos de la ciudad, privilegiando la convivencia y la inclusión”, expresó el secretario General de la Municipalidad, Gustavo Zignago.

“Tenemos la oportunidad de sumar un espacio más de inclusión con infraestructura de calidad y el mismo concepto de siempre que es construir una ciudad para todos”, agregó.

Por su parte el director del CMD Sudoeste, Juan Ferrer, agradeció a "todos los vecinos que se involucraron en el proyecto porque sin duda su participación hace que este espacio tenga estas características”.

Además, Ferrer los invitó a seguir sumándose a las instancias del Presupuesto Participativo y a "seguir fomentando la participación para que este espacio mejore día a día y todos los puedan disfrutar con todos los niños del barrio".

Los vecinos presentes no ahorraron palabras para evocar orgullosos lo que conciben como un fruto del esfuerzo conjunto y la construcción colectiva.

“Este lugar era un campo donde los chicos jugaban a la pelota, pero también había gente que lo ocupaba para tirar basura. Pasó de ser un baldío a un espacio público de convivencia barrial”, deastacó Carina Ríos, presidenta de la vecinal Sargento Cabral.

En igual sentido, Teresita, que vive en inmediaciones de Viña del Mar y San Juan de Luz, destacó: “Fue algo pedido por todos los vivimos acá, los chicos ya lo están disfrutando y es algo que invita a las familias a compartir un espacio abierto que hasta este momento no teníamos en el barrio”.

Durante la jornada todos pudieron disfrutar de la presentación de los espacios culturales que se desarrollan en el distrito Sudoeste, como la comparsa del barrio, un show de hip hop y un batalla de “free style”. 

Muchos aprovecharon la oportunidad para recargar o personalizar sus tarjetas MOVI, recibir información sobre hábitos para una movilidad más sustentable, inscribirse al sistema Mi Bici Tu Bici o al medio boleto estudiantil y hasta fabricar repelentes naturales con los equipos del taller de Agricultura Urbana "La Huerta en Casa".

Las etapas de un logro colectivo

Todo comenzó en el año 2015 cuando un grupo de vecinos comprometidos con su barrio, en el que viven alrededor de 10 mil personas, decidió sumarse al Presupuesto Participativo y elaborar un proyecto para acondicionar el predio de Camino Viejo a Soldini y Biarritz que se encontraba desolado.

El proyecto, llamado “Mi Barrio, Mi Casa” fue uno de los ganadores por lo que el municipio realizó una limpieza intensiva, se instalaron juegos y se construyeron senderos.

En 2017, tras el impacto positivo que significó el primer acondicionamiento, la posibilidad de potenciar el uso de ese lugar fue uno de los temas de diálogo en el Consejo Barrial de la zona, integrado por representantes de instituciones barriales como los centros de salud municipal y provincial, la parroquia San Vicente de Paul, la vecinal Puente Gallego, diferentes organizaciones no gubernamentales y vecinos.

En esa instancia se decidió profundizar las mejoras y sumar equipamiento con el objetivo de transformar el espacio en un lugar de encuentro, recreación y convivencia para un barrio que no tiene plazas.

Al contar con una amplia adhesión de parte de la ciudadanía que votó el proyecto, en la segunda intervención se instalaron nuevos bancos, más juegos, algunos adaptados para niños con movilidad reducida y se colocó un piso anti-golpes.