21 de septiembre

Control

La Municipalidad ya retiró 2000 carteles publicitarios para reducir la contaminación visual

Son estructuras que comenzaron a desmontarse en 2017 en cumplimiento con la ordenanza municipal. De ese total, más de 150 fueron quitadas en lo que va del año.

La Municipalidad de Rosario ya retiró dos mil carteles publicitarios que exceden la línea de fachada en cumplimiento de la Ordenanza 8324. Desde la Secretaría de Control y Convivencia Ciudadana se llevan adelante complejos operativos especiales para desmontar las estructuras irregulares con el objetivo de preservar la seguridad de los ciudadanos, favorecer el campo visual y promover condiciones estéticas en la ciudad. En lo que va de 2019, desmontaron 154 carteles publicitarios, monopostes y estructuras en desuso.

A través de la Dirección General de Inspección de Industrias, Comercios y Servicios, el Estado municipal cumple la normativa que ordena la remoción de cartelería que exceda la línea de fachada del inmueble. Las intervenciones se realizan en colaboración con Defensa Civil/COEM y participa personal de Guardia Urbana Municipal, Dirección General de Tránsito y Dirección General de Fiscalización del Transporte.

Los carteles retirados más emblemáticos estaban ubicados en la fachada del shopping Palace Garden, en Corrientes y Córdoba; Hotel Marconi, ubicado en San Juan al 1000; Hotel Libertador de Corrientes 752; Hotel Riviera de San Lorenzo 1460, y Hotel Embajador de Santa Fe 3554.
Además, se hizo lo propio con monocolumnas de variada altura en el supermercado Dar, Pizza Puck, panadería Distinción, entre otros; marquesinas volumétricas, aletas móviles, toldos metálicos con parantes, totems publicitarios ubicados en azoteas de locales y canteros de mampostería ubicados en ochavas de aceras. También, se reubicaron escaparates de diarios y revistas y se procedió al desmonte integral del ex bar del Anfiteatro Humberto de Nito.

El secretario de Control y Convivencia, Guillermo Turrin, explicó que desde el municipio se decidió concluir con el proceso de ordenamiento de la llamada zona 1, comprendida por avenida Pellegrini, bulevar Oroño y el río. "Hemos organizado un esquema de trabajo para dar efectivo cumplimiento a la norma que busca ordenar la cartelería pública bajo conceptos de estética urbana y seguridad para los transeúntes", señaló. “Se trata de soportes pesados, antiguos y muchas veces sin mantenimiento adecuado que si bien no significan un peligro inminente, al carecer de utilidad alguna se procede a quitarlos”, agregó.

Asimismo, resaltó que la norma también apunta a combatir “la contaminación visual que generan estos soportes en el cielo rosarino”, al tiempo que consideró: “En definitiva hablamos de respetar la fuerza de la ley y adecuarnos a la misma en pos de una mejor convivencia urbana”.

Por su parte, Eduardo Pascucci, director General de Inspección de Industrias, Comercios y Servicios, destacó: “El paso del tiempo hizo su tarea, el abandono, el clima y la desaprensión de sus propietarios transformó estos gigantes que desde abajo se ven tan pequeños e inofensivos, en verdaderos atados de chatarra que en cualquier momento podían ocasionar daños irreparables. Consciente de ello, la Dirección General de Inspección de Industrias, Comercios y Servicios trasladó su inquietud a la Secretaría de Control y Convivencia Ciudadana, que dispuso delinear la arquitectura del operativo”.