Patrimonio

16/03/2016

Se rendirá homenaje a reconocidas mujeres rosarinas en el cementerio El Salvador

En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer se realizará una visita guiada donde se rescatará vida y obra de 12 rosarinas y la estética funeraria femenina de la necrópolis.

La Secretaría de Ambiente y Espacio Público invita a participar de un recorrido guiado por el cementerio El Salvador en el que se destacará vida y obra de doce mujeres rosarinas inhumadas allí. El encuentro será el sábado 19 de marzo a las 10.

La visita estará cargo de la antropóloga Sylvia Lahitte, quien se encargará de relatar historias de vida de estas mujeres educadoras, artistas, filántropas, con una visible vida pública. En esta ocasión también se hará referencia a la estética funeraria femenina, uno de los estilos que puede encontrarse dentro del cementerio.

A modo de homenaje se mencionará a las siguientes mujeres:

– Lucrecia Elena Castagnino

Actriz, autora dramática, directora teatral, poeta. Integró el movimiento que daría origen al teatro independiente, donde se destacan actores de la talla de Alejandra Boero, Pedro Asquini, Héctor Alterio.

– María De Lourdes Del Santísimo Sacramento

Religiosa profesa de la Congregación de las Religiosas del Verbo Encarnado. Actualmente se encuentra en proceso de beatificación. Habiendo transcurrido 10 años de su deceso, el recuerdo de su figura ejemplar continua vivo en la comunidad religiosa y educativa de Rosario.

– María Hortensia Echesortu de Rouillón

Estaba casada con Alfredo Rouillón y eran propietarios de la mansión donde hoy se encuentra el CMD Norte Villa Hortensia. La propiedad fue comprada por la Municipalidad de Rosario el 30 de mayo de 1996 con el objeto de ser utilizada como centro administrativo como parte de un plan de descentralización.

– Josefina Prats

Filántropa. Participó activamente en las comisiones de la Sociedad de Beneficencia de Rosario, Hogar del Huérfano, teatro El Círculo y Amigos del Arte, entre otras instituciones de beneficencia y culturales.

– Margarita Mazza De Carlés

Filántropa. Se dedicó plenamente al asilo de mendigos, hospicios de viudas y huérfanos, al Apostolado de la oración y a la Sociedad de Damas Vicentinas. Fue fundadora de la Sociedad de Beneficencia y su presidente por varios períodos.

– Dolores Dabat

Educadora. Ejerció como docente y fue sub-regente de la Escuela Normal de Profesoras Nº 2, hasta ser nombrada directora de la escuela normal «Juan María Gutiérrez» en 1924.

– Emilia Bertolé

Poetisa y artista plástica. Se definía a sí misma como pintora de profesión y decía que la escritora surgía en momentos de tristeza, soledad. Se consideraba tres veces más pintora que escritora. Espejo en sombra es el título de su libro de poesías.

– Petrona Marquez Avechuco

Maestra de párvulos. Asistieron a la escuela de las Avechuco niños de las familias Carrasco, Somoza, Aldao, Ibarlucea, Freyre, González, González Puccio, Almeyra, Grandoli y muchas más.

– Artemisa Bett de Ortiz

Artemisa era hija de del francés Pierre Bett, que tomó parte de la batalla de Waterloo. Artemisa nació en casa de Vicente López y Planes. Su panteón es el de mayor dimensión del cementerio y uno de los pocos que lleva el nombre de una mujer.

– Juana Elena Blanco

Educadora. Concretó su proyecto del aula taller, donde se enmarca el movimiento de Escuela Activa, es decir no más niños quietos en aulas silenciosas. Fundó las escuelas Nº 1 y 2 con características de escuela hogar. En 1905 fundó la Sociedad de la Infancia Desvalida.

– Firma Mayor de Estévez

Propietaria de la mansión donde actualmente se encuentra el Museo de Arte decorativo “Firma y Odilo Estévez”. Su residencia de la calle Santa Fe 748 estaba decorada con objetos de arte de muchísimo valor, entre otros el “Retrato de María Teresa Apodaca de Sesma”, de Goya, “Anunciación” de Murillo, “Retrato de Joven” de El Greco, etc.

– María Saroli de Echesortu

Este es otro de los panteones que lleva el nombre de una mujer. Y detrás de la escultura de María Saroli, representada como una bella mujer, se esconde una triste historia que merece ser contada.

 

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