24 de octubre

Prevención

Salud

Reiteran recomendaciones para prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono

Desde la Secretaría de Salud Pública se insiste en la necesidad de controlar los artefactos para calefaccionar y ventilar adecuadamente los ambientes.

Ante las bajas temperaturas registradas en las últimas semanas en la ciudad de Rosario, la Secretaría de Salud Pública reiteró recomendaciones para evitar problemas respiratorios e intoxicaciones por inhalación de monóxido de carbono. 

En ese sentido, se pide a los vecinos controlar los artefactos para calefaccionar y ventilar adecuadamente los ambientes, ya que el gas (monóxido de carbono) emanado por una mala combustión puede provocar accidentes domésticos.

El monóxido de carbono es un gas altamente venenoso que no tiene color, olor ni sabor y es casi imposible detectarlo por nuestros sentidos. Ocasiona daños en el sistema nervioso central, provocando asfixia y consecuencias irreversibles, incluso la muerte de la persona en caso de concentraciones muy altas.

Los síntomas de una intoxicación aguda son confusión, mareos, dolores de cabeza, zumbido de oídos, nauseas, vómitos, palpitaciones, parálisis, convulsiones, coma.

Este gas es provocado por la combustión incompleta de gas natural, el gas licuado, el kerosene, el carbón, la leña, la nafta -motores de combustión-, madera, papel y aceite, entre otros.

Recomendaciones

  • No dejar braseros ni artefactos encendidos de noche.
  • En los ambientes donde funcione un artefacto para calefaccionar, asegurar una buena ventilación debido a que la llama consume oxígeno. Además, ventilar los ambientes permite la salida del monóxido de carbono.
  • Controlar que la llama de los mecheros sea de color azul. Si el color de la misma es amarillo se está produciendo monóxido de carbono. Ante esta situación, apagar el artefacto inmediatamente y revisar el quemador por un gasista matriculado.
  • Las reparaciones en los artefactos deben ser realizadas por un gasista matriculado.
  • No instalar calefones catalíticos en dormitorios.
  • Controlar que el conducto de evacuación al exterior de gases no esté obstruido, abollado o desconectado.