16 de diciembre

Control

Clausuraron dos casas de juego clandestino ubicadas en los distritos Noroeste y Oeste

En los locales se secuestraron 27 computadoras y material probatorio. Uno de los lugares violó la clausura impuesta a principios de noviembre por idéntico motivo.

Agentes de la Guardia Urbana Municipal clausuraron en la tarde del jueves 22 de diciembre dos locales de juego clandestino, uno ubicado en el distrito Oeste y el otro en el Noroeste.

Uno de ellos funcionaba en Junín y Larrea (Noroeste) y había sido clausurado a comienzos de noviembre, en dicha oportunidad se decomisaron 19 máquinas que estaban dispuestas para el juego.

En aquel momento el sitio simulaba ser un comercio para la venta de celulares y accesorios. Luego del cierre, esa fachada fue desmantelada y la actividad clandestina volvió a funcionar, ahora pretendía parecer una casa de familia.

En esta ocasión se incautaron 14 CPU.

Una acción similar tuvo lugar en Teniente Agneta e Ituzaingo (Oeste), donde funcionaba otra casa dedicada a la explotación del juego clandestino. Allí secuestraron 13 computadoras.

Hay indicios firmes para sostener que ambos establecimientos ilegales pertenecen al mismo sujeto, un inescrupuloso personaje que monta estos garitos lucrando con la ilusión y la necesidad de los vecinos del barrio. El Municipio llevará adelante los procesos pertinentes para que esta persona comparezca ante la justicia penal.

Gustavo Zignago, titular de la Secretaría de Control y Convivencia expresó al respecto: "Los procedimientos se realizaron con las correspondientes órdenes de registro solicitadas a la Justicia por parte de la Secretaría a partir de denuncias de vecinos y la investigación sostenida. Todo el material de secuestro y las pruebas formarán parte de una nueva denuncia penal fundada en la conducta ilegal reiterada".

Otras clausuras en el Norte

En otro orden, las direcciones de Inspección y Control Urbano procedieron a clausurar tres comercios en la zona de Nuevo Alberdi y Cristalería (distrito Norte).

Se trata de una granja, una herrería y un taller de motos que funcionaban sin la habilitación correspondiente.

Además, se remitió una canoa de importantes proporciones en la zona de La Florida que obstruía la libre circulación de los peatones y servía de refugio para algunos individuos que acostumbraban a consumir alcohol en la vía pública en el interior de dicha estructura.