12 de noviembre

Agricultura Urbana

Parque Huerta La Tablada, un espacio de agricultura urbana que crece y se renueva

El sitio productivo del distrito Sur se consolida como bastión de la agroecología en la ciudad. Con más de veinte familias trabajando, el Parque Huerta florece y produce sin pausa.

Desde avenida Circunvalación, el acceso Sur cobra una visibilidad inesperada. Es que, exactamente a su lado, el Parque Huerta La Tablada despliega tres hectáreas de colores, pero sobre todo un verde preponderante que contrasta con el gris del pavimento. Entre las hileras claras de cultivos, se desparraman los trabajadores, entornados sobre la tierra.

Si, como tantos rosarinos y rosarinas, se toma la decisión de tomar la salida y visitar el Parque, el paisaje cambia desde adentro. El ingreso está coronado por una suntuosa barrera de flores: las caléndulas abren en un naranja intenso. A sus pies y hasta perderse hacia la izquierda y la derecha, se suceden las parcelas de cada familia que cultiva la tierra, generando alimento para su propio consumo y para la venta en las ferias municipales.

El Parque Huerta La Tablada da cuenta a partir de su organización y su incesante actividad, por qué es uno de los bastiones de la Agricultura Urbana de Rosario. En 2002, la Municipalidad de Rosario puso en marcha esta política pública con la premisa fundamental de dar una respuesta a la crisis que enfrentaba el país. El trabajo como medio de inclusión sociolaboral y acceso a alimentos saludables fueron los disparadores de la Agricultura Urbana que hoy distingue a Rosario en el resto del mundo como “ciudad verde”.

En la actualidad, 24 hectáreas de tierras públicas dedicadas a la producción de la agricultura urbana están distribuidas en cinco parques huertas en los que trabajan entre 15 y 20 familias en cada uno.

“Para que un espacio así funcione hay que estar muy atentos al orden, que todos estén bien con todos. Y a nivel técnico es fundamental mantener la tierra, aportarle abono. Después, el trabajo en la tierra es muy fácil, siempre que uno aplique los conocimientos con responsabilidad”, cuenta Damián Barbiero, que desde hace dos años coordina el espacio dependiente de la Secretaría de Economía Social municipal. Es el encargado de organizar la dinámica cotidiana pero sobre todo de transmitir los saberes técnicos a las personas que allí se desarrollan y se capacitan.

En el último tiempo, la cantidad de familias trabajando se duplicó de diez a veinte, y cada vez son más las que se acercan interesadas a participar del trabajo. Por eso, Damián mira el horizonte del espacio y piensa cómo reacomodar parcelas, cómo aprovechar los fragmentos de tierra todavía no cultivados para hacer lugar, para abrir las puertas.

“Cada familia recibe ochocientos metros cuadrados. Se les da el pedazo de tierra, se les enseña a trabajarla, se les da la maquinaria y las herramientas. Y se trabaja por estación como en cualquier cultivo. Ahora tenemos todavía todo lo que es otoño-invierno: kale, remolacha, rúcula, radicheta, rabanito, repollo, brócoli, coliflor, bruselas. También empezamos a hacer los túneles bajos para el tomate y la berenjena de la temporada primavera-verano”, relata señalando las hileras de verduras que emergen fuertes de la tierra.

Además de las personas que trabajan de forma fija, el Parque Huerta La Tablada cuenta con la presencia y las manos itinerantes de jóvenes de Nueva Oportunidad y de personas con discapacidad que se capacitan en el oficio. “Trabajar con la tierra, generar conciencia de lo natural y del cuidado del medio ambiente es muy valioso para cualquier persona. Acá generamos alimentos sanos y por lo tanto salud para toda la gente. Y todos sienten ese aporte. Nos ayudamos mucho entre todos”, asegura Damián.

Como si fuera poco, el espacio agroecológico también recibe casi a diario visitas de escuelas de todos los barrios de la ciudad. Según Barberis, el tránsito de los chicos y chicas, el contacto con el cultivo, siempre es enriquecedor. “A los chicos les encanta, preguntan la diferencia entre lo agroecológico y lo que puede haber en otras huertas, miran las flores, las aromáticas, preguntan el por qué de todo. Y se les cuenta de la biodiversidad, de acá se cuida el medio ambiente y se produce todo sano. Eso les interesa mucho. Además hacen plantines de flores y aromáticas”, cuenta el coordinador.

También son cada vez más las personas que se acercan a comprar los productos. Sumada a los vecinos y vecinas del barrio, muchas personas llegan hasta La Tablada para llevarse un bolsón de verduras libres de agrotóxicos o al menos un atado recién arrancado de la tierra, a precio justo y razonable.

En total, se calcula que más de 400 consumidores participan de modo continuo de las actividades ligadas a la agricultura urbana. Los espacios habituales de comercialización de los parques huertas son: Feria de Plaza López, Feria San Martín, Feria Oroño y el río; Feria Oroño y Montevideo; Feria Plaza Alberdi; el Biomercado y Biomercado en Tu Barrio.

Las flores en los canteros de ingreso que tanto llaman la atención se replican entre las hileras de cultivo, junto con aromáticas. Damián cuenta que ese fue un aporte particular de su participación en el espacio: “Desde que empecé, quise llenar este espacio de flores, aromáticas y frutales, que antes no había en el parque. Esto por un lado genera una barrera natural para los insectos sin necesidad de usar venenos: aleja a los malos y atrae a los buenos, como las vaquitas de San Antonio y las abejas. Otra cosa importante es el control biológico, que hacemos con purines naturales, hechos a base de ortigas, yuyos y aromáticas”.

El trabajo del Parque Huerta La Tablada, como cada uno de los espacios de Agricultura Urbana, está centrado en el consumo familiar y comunitario, y la construcción de mercados alternativos, contribuyendo a la integración social y al mejoramiento del hábitat y del ambiente urbano.

Semana de Agroecología en las Ciudades

Desde 2004, la Semana es un escaparate de la agricultura urbana en la ciudad. Este año, del 9 al 15 de septiembre, habrá todo tipo de actividades para conocer y celebrar la agroecología. Entre la programación, que incluye muestras, talleres y visitas guiadas, habrá una recorrida para el público en general por el Parque Huerta La Tablada, una oportunidad única para conocer este espacio productivo de la ciudad que crece y se renueva.