18 de noviembre

Patrimonio

Planeamiento

Con múltiples obras se afianza el valor patrimonial en los barrios

El municipio sostiene inversión y asistencia para conservar edificios antiguos por fuera del Área Histórica y mejorar los entornos

La Municipalidad de Rosario afirma el compromiso con el patrimonio urbano trabajando en la recuperación y remodelación de edificios localizados por fuera del Área Histórica central. En tres años se invirtieron más de 5,8 millones de pesos en inmuebles que fueron puntos convocantes de los pueblos anexados a Rosario y son piezas vitales en la dinámica de los barrios. En las intervenciones los profesionales del programa de Preservación y Rehabilitación del Patrimonio de la Secretaría de Planeamiento buscaron recuperar el mensaje arquitectónico de cada estructura. También aprovecharon para hacer mejoras en los entornos: luminaria, rampas y veredas. Los fondos llegan de aportes que hacen los vecinos y vecinas a través de la Tasa General de Inmuebles, entre otras fuentes, y beneficiaron desde 1996 a buena parte de los casi 6 mil inmuebles protegidos en Rosario. “Son espacios de referencia para la comunidad. Muchas instituciones no alcanzan a costear los fondos y el municipio entiende la importancia patrimonial y lo que aportan al barrio, para destinar fondos y profesionales para restaurarlos”, explicó el secretario de Planeamiento, Pablo Ábalos.

La primera

En 2013 el municipio costeó el 100 por ciento de la restauración de la Iglesia Perpetuo Socorro en la esquina de avenida Alberdi y French, en el distrito Norte. La parroquia tenía un plan de mantenimiento, pero la obra era compleja. Desde el 2 de junio de 1929 la parroquia es la casa de la congregación redentorista. En el predio funcionó una escuela para obreras y un jardín de infantes. Fue refugio de las familias afectadas por las inundaciones y lugar para talleres abiertos a la comunidad.

La cruz en el campanario de la iglesia está a 55 metros de la calle y fue durante décadas el punto más alto de edificación del barrio. Fue diseñada por Tito y José Micheletti y se construyó con baldosas, herrería y zinguería de Alemania.

La Iglesia Perpetuo Socorro tiene vitrales en las naves laterales, un reloj en la torre, campanas y uno de los órganos más grandes de Sudamérica.

La torre fue el centro de las tareas de reparación. Estaba deteriorada y la mampostería se caía poniendo en peligro a la comunidad y a vecinos y vecinas. Además, limpiaron y devolvieron el aspecto original al frente. Sellaron grietas y fisuras, sanearon humedades en salientes y aleros, y restauraron molduras y ornamentos. Necesitaron hacer moldes de piezas deterioradas para cambiarlas y por último colocaron un material hidrorrepelente para preservarlo de la contaminación ambiental.

La obra duró 6 meses y la ejecutó la empresa Imper Cober. Requirió una inversión de 752.547 de pesos.

En el oeste

En mayo de 2017 inició la restauración de la iglesia San Francisco de las Llagas (Cafferata al 2600). El edificio fue construido a mediados de siglo XIX. Como en otras intervenciones el municipio aprovechó para mejorar el entorno de la iglesia donde confluyen vecinos y vecinas. Comparte ingreso y paredes con la Escuela Particular Incorporada Nº1115 “San José” y la Escuela Particular Técnica Nº2076 “San Francisquito”, a las que asisten 700 alumnos. A metros está el Centro de Salud Nº9, también bautizado como el santo, donde asisten a diario cientos de vecinos. A menos de una cuadra está el Mercado de Productores y la cancha de fútbol y sede de la Asociación de Fútbol Infantil “San Francisquito” que busca vincular a los chicos del barrio con el deporte y sacarlos de la calle. Detrás del templo y la escuela más de 100 jóvenes entrenan al menos dos veces por semana y los fines de semana compiten en una liga desde hace 30 años.

La restauración requirió una inversión de 1.759.755 de pesos y alcanzó el frente, la torre, los laterales de la nave, el interior de la capilla original –hoy salón comedor–, las aberturas de maderas, el cambio de frente y herrerías –incluyendo las barandas del entrepiso–, la explanada del atrio y la escalinata de la entrada principal. Las mamposterías a la vista fueron protegidas con un producto hidrorepelente.

Entre las tareas más delicadas por el valor histórico, restauraron el muro de ladrillos de la capilla. Está hecho con mortero de barro de mitad del siglo XIX, cuando fue punto de partida del crecimiento del pueblo San Francisco, que años más tarde se anexó como barrio. Las paredes del oratorio fueron las que protegieron a los soldados santafesinos contra las fuerzas del general Juan Lavalle durante la retirada hacia el norte forzada por Juan Manuel de Rosas. En 2017 los ladrillos se limpiaron y colocaron consolidante en las juntas para evitar humedad. Eliminaron la pintura en varias etapas hasta llegar al revoque original, repusieron ornamentación y molduras que se desprendieron con los años a partir de la documentación histórica. Reemplazaron los pisos originales rotos por réplicas y fabricaron un 10 por ciento más para futuras reposiciones. Preservaron un área de piso hecho con piezas originales. Cambiaron las cubiertas del techo, las canaletas, babetas y desagües.

La anterior restauración había sido en 1998 cuando el municipio asumió los trabajos de pintura, revoques y cornisas.

Para hacer entornos más seguros y mejorar la conectividad del barrio se completa por estos días la iluminación de la fachada del templo. Sumarán cuatro nuevas farolas para mejorar la accesibilidad. Ejecutarán trabajos de vereda a nuevo por Cafferata y Gálvez. Colocarán rampas y cazuelas que en un futuro servirán para sumar árboles.

Hacia el norte 

Este mes empiezan los trabajos de reparación de la parroquia Sagrado Corazón de Jesús en la esquina de Puccio y Agrelo. A 90 años de la construcción del hito de la comunidad del viejo Pueblo Alberdi la inversión será de 2,7 millones de pesos e incluirá tareas de limpieza, la reparación de la torre y el cerco. Se calcula que estará lista en marzo del año que viene. Será oportunidad para mejorar el entorno a través de fondos del Presupuesto Participativo que votaron los vecinos y vecinas del distrito.

La estructura en la esquina de Puccio y Agrelo es uno de los 263 inmuebles catalogados en el distrito Norte. La restauración incluirá consolidación de revoques y ornamentación. Verificarán el anclaje de las decoraciones para prevenir desprendimientos. También limpiarán residuos carbonosos, pinturas y desechos de palomas y murciélagos. La idea es volver la estructura al aspecto original para recuperar la autenticidad del mensaje arquitectónico pensado y financiado por los hijos de Ciro y Hortensia Echesortu.

En la fachada harán un mapeo de revoques y fisuras, incluido los arreglos y parches previos para reemplazarlos. La última restauración fue en 2000.

Adentro cambiarán las cubiertas del techo. En la torre reemplazarán estructuras degradadas y pintarán herrajes. Sellarán tejas y ventanas y repararán la escalera y los desagües.

Afuera repararán rejas y el pedestal de la imagen del Sagrado Corazón, nombre que tomó la parroquia en 1919 cuando Rosario anexó el pueblo Alberdi. Originalmente la iglesia se llamaba Santa Rosa de Lima, pero ya existía una iglesia con ese nombre en la ciudad.

Para completar aplicarán un químico que repele fuego y agua en los muros y colocarán hierros y cepillos espanta palomas.

La comunidad de la Sagrado Corazón da apoyo hospitalario en los hospitales, sanatorios y hogares de Adultos Mayores del barrio Alberdi. La tradición empezó con María Francisca de Jesús Rubatto, una piamontesa que fundó misiones religiosas en Uruguay y Argentina a fines del siglo XIX. En Rosario trabajaron desde el colegio San Francisco de Asís, que está a la vuelta de la parroquia de zona norte.

El sur 

Una de obras más importantes de restauración en el distrito Sur fue en 2015. El municipio aportó el 70 por ciento de los costos para reparar el Arco del Triunfo del Club Tiro Suizo (Cortada Raffo 5120). La estructura estaba deteriorada y requirió de 138 mil pesos y cinco meses de trabajo. El arquitecto del club junto a los profesionales del programa de Preservación y Rehabilitación intentó no alterar la estructura y reconstruir la estatua central y los escudos laterales.

Similar al resto de las intervenciones en la ciudad fue una oportunidad para mejorar el entorno del club. Con fondos del Plan Abre del gobierno santafesino construyeron un techo parabólico, reacondicionaron de sanitarios, mejoraron pisos y sumaron iluminación al club.

El club es sede de la Policía Comunitaria, un grupo de agentes asignados a servir a la ciudadanía y que específicamente recorren el sector comprendido entre avenida Uriburu, avenida San Martín, avenida del Rosario, calle Paraguay y avenida Arijón.

Un año antes el municipio había destinado 196.853 pesos para la restauración del Hospital Español en Sarmiento, Garay y Gaboto. Durante 6 meses la empresa Grupo Basamento limpió y puso a nueva la fachada de la estructura levantada en 1912 en terrenos donados por Rafael Calzada y su esposa que formaban parte de un grupo de residentes españoles. Sellaron grietas, fisuras y reparar humedades en la cornisa, los ornamentos y las aberturas. Adentro permanecen activos los pabellones con los nombres de las familias que aportaron a la obra original: Zubelzú, Figueroa, Vila y Codina, González, Alabern y Arijón.