15 de junio

Economía social

Capacitación

Más de 130 emprendedoras y emprendedores recibieron sus certificados al concluir capacitación municipal

En forma virtual se desarrolló el acto de cierre de la segunda fase del ciclo formativo ABC de Verano, que brindó diversas herramientas para poner en marcha y potenciar proyectos productivos.

Divididos en dos tandas de acuerdo a los distritos, las y los emprendedores que finalizaron el ciclo de capacitación municipal ABC de Verano participaron del acto de cierre desarrollado este miércoles a través de una plataforma virtual, y recibieron por correo electrónico los certificados que acreditan la finalización del trayecto formativo, que constó de una total de nueve encuentros.

En total, 139 emprendedoras y emprendedores completaron las dos etapas de esta nueva edición del ABC del emprendimiento. La fase 1 tuvo un carácter teórico-práctico brindando herramientas para modelar la visión general del emprendimiento y del proceso de comercialización. En tanto la fase 2 les permitió profundizar los contenidos del ABC en temáticas como marketing digital, diseño para ferias y eventos, planes de negocios y técnicas de venta.

Quienes participaron del acto de cierre (distritos Norte, Noroeste y Oeste, por un lado, y Sur, Sudoeste y Centro por otro) compartieron reflexiones y experiencias que les permitieron valorar los aprendizajes y el recorrido realizado en relación a diferentes aspectos del emprendedurismo y la comercialización.

El secretario de Desarrollo Humano y Hábitat, Nicolás Gianelloni, felicitó a quienes finalizaron el capítulo ABC de verano, valorando el esfuerzo que implica emprender en el contexto de pandemia y ponderó el hecho de que cada uno de los presentes demuestre sus “ganas de aprender, de hacer y de pensar en el futuro, en momentos en que pareciera que el futuro es una palabra llena de incertidumbres”.

El funcionario expresó asimismo la importancia que tiene para la Municipalidad que el programa Rosario Emprende -impulsado por el equipo de Economía Social desde hace varios años-, “siga funcionando en este momento y siga generando esperanzas para muchos emprendedores”.

Por su parte, Pablo Nasi Murúa, subsecretario de Economía Social, y Marta Sánchez Miñarro, directora de la Escuela de Emprendimientos Sociales, destacaron el valor de generar redes entre emprendedores y los impulsaron a vincularse, acompañarse e intercambiar con sus pares, conformando vínculos que perduren más allá del cursado de la capacitación.

En el mismo sentido, Nasi Murúa invitó a los presentes a seguir en contacto con el municipio, considerando que el ABC es la forma de “empezar a transitar un camino juntos”, y que desde la Subsecretaría de Economía Social esperan que puedan acercarse a plantear inquietudes, realizar consultas y expresar temas sobre los que quisieran seguir capacitándose.

Para profundizar su proceso de aprendizaje, la directora de la Escuela de Emprendimientos Sociales invitó a las y los asistentes a estar atentos a nuevas propuestas que se van a estar comunicando próximamente, entre las cuales mencionó el ciclo de encuentros “Juntas hacemos economía”, dirigido a mujeres emprendedoras.

El encuentro incluyó la proyección de un video con testimonios de emprendedores y emprendedoras, y al finalizar el acto, cada uno de los participantes recibió por correo electrónico el diploma que acredita que pasaron por el ciclo formativo.

Emprendimientos que crecen

Gisela, del grupo de emprendedores del distrito Sudoeste, puso en marcha el proyecto Sembrando alegría, desde el cual produce y comercializa macetas artesanales y portasahumerios pintados. Además de comentar que el ABC de verano le sirvió para lograr un mayor registro sobre el emprendimiento, valoró positivamente la capacitación: “Participar me permitió sentirme acompañada, porque a veces uno siente que está solo en el camino”.

Corazonada es por su parte el emprendimiento que Telma, del distrito Centro, puso en marcha “a partir del encierro de la pandemia”, que la llevó a “reinventarse” valiéndose  del arte mexicano como recurso. Telma produce “milagritos” o “detentes” mexicanos con materiales reciclados y expresó: “En el ABC me supieron guiar para ordenarme y empezar a emprender, para hacer de ésto mi negocio”.

En tanto Julia, del distrito Noroeste, que hace 5 años elabora galletitas, scones y otros productos de repostería bajo el nombre Cookies July, comentó: “La segunda fase del ABC me ayudó a crecer mucho como emprendedora, aprendí y tengo ganas de seguir aprendiendo, corregí algunas cosas y se me ocurrieron nuevos proyectos para seguir innovando”.

Finalmente, Julia reflexionó sobre el hacer de quienes se abocan al desarrollo de proyectos productivos: “Al fin y al cabo, emprender es aprender y crecer constantemente”.