22 de mayo

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«Gracias por haberme confiado de nuevo el honor de ser el intendente de la ciudad que tanto amo»

Pablo Javkin juró ante las nuevas autoridades del Concejo Municipal en el marco de una sesión especial que contó con la presencia de autoridades, familiares y amigos e invitados especiales.

En el inicio de su segundo mandato al frente de la Municipalidad de Rosario, el intendente Pablo Javkin juró este lunes ante las y los integrantes del Concejo Municipal, reunidos en sesión especial para dar comienzo al nuevo período de gobierno local. En su mensaje en el Palacio Vasallo, el mandatario repasó logros y desafíos pendientes de la ciudad y destacó, en relación a la etapa que se inicia: “No va a ser fácil, pero voy a poner el doble de esfuerzo para que, cada vez que nos crucemos por la calle, pueda decirle a mis vecinos gracias por haberme confiado de nuevo el honor de ser el intendente de la ciudad que tanto amo”.

El Palacio Vasallo estuvo colmado de familiares, amigos, miembros del nuevo gabinete municipal, legisladores nacionales y provinciales, dirigentes políticos y vecinales e invitados especiales. Entre los presentes se encontraban la titular de la Cámara de Diputados de la Provincia, Clara García, el presidente de la Corte Suprema de Justicia provincial, Daniel Erbetta; el Arzobispo de Rosario, monseñor Eduardo Eliseo Martín; el rector de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bartolacci; el recientemente electo senador Ciro Seisas y el diputado provincial Ariel Bermúdez (CREO).

La presidenta del Concejo Municipal, María Eugenia Schmuck, le tomó el tradicional juramento al intendente, quien en la ocasión lo hizo "por la memoria de Raúl Alfonsín y por la vida y la paz en Rosario" y recibió los aplausos de todos los presentes en el recinto. 

“Quiero empezar estas palabras, que serán apenas las necesarias, dejando bien claro que entendimos el mensaje que nos dieron cuando nos eligieron para gobernar la ciudad por cuatro años más. Nos acompañaron en una primera etapa muy complicada, en la que hicimos mucho pero no todo lo que queríamos. Podemos hacer más, vamos a hacer más", sostuvo el mandatario al comenzar su discurso inaugural ante la asamblea de concejalas y concejales.

Y enlistó: “Dijimos que íbamos a ordenar las cuentas, y dejamos un municipio sin deudas. Dijimos que íbamos a poner decenas de miles de luces leds más para que se viera mejor, y lo hicimos. Dijimos que íbamos a hacer el pavimento a nuevo, para que dure, y lo hicimos. Dijimos que íbamos a volver a tener plazas lindas para que las familias se encuentren y los chicos jueguen, y lo hicimos. Dijimos que Villa Banana iba a ser Barrio Banana, y lo hicimos. Dijimos que íbamos a hacer que el centro de la ciudad, el que usamos todos, volviera a vivir, y lo hicimos. Dijimos que íbamos a poner más ojos en la calle y lo hicimos. Dijimos que ibamos a hacer un nuevo Código de Conviviencia y después de un enorme esfuerzo junto al Concejo Municipal creamos un código  nuevo luego de 40 años. Dijimos que había que recuperar la tradición industrial que nos dio pleno empleo, y hoy hay 89 plantas industriales en desarrollo en la ciudad de Rosario”, para luego reconocer: “Hicimos todo eso y mucho más, pero claro que faltó. Por eso, asumo este mandato dándole a los rosarinos un gracias enorme por confiar en que podemos hacerlo mejor, y comprometiéndome, yo y todo mi equipo, a dejar la vida para honrar la confianza de la gente de nuestra ciudad, para que Rosario viva mejor de lo que vive hoy, para hacer más”.

Luego, y en referencia a la nueva gestión de gobierno en la provincia de Santa Fe, encabezada por Maximiliano Pullaro, afirmó: “Dije durante la campaña que a pesar de lo solos que nos habían dejado, Rosario podía. No fue una frase más, es una convicción profunda: Rosario siempre puede. Pero ahora que no estamos más solos, vamos a poder enfrentar en serio el principal flagelo que no nos deja vivir tranquilos. Desde acá, quiero decirle al nuevo Gobernador, Maxi Pullaro, y a todo su equipo que confiamos y creemos en él y que estamos listos para aportar todo lo que esté a nuestro alcance en la batalla urgente por recuperar la paz.”

“Necesitamos que la calle sea para la gente buena, que el que las haga las pague, que los narcos estén aislados en serio, que los que tienen que estar presos no salgan hasta que no cumplan la condena”, reflexionó y, dirigiéndose al flamante titular del Ejecutivo provincial, expresó: “Señor Gobernador, cuente con nuestra tecnología, nuestro personal, con cada uno de nosotros, porque vamos a acompañarlo en la primera línea de esta batalla, la de los buenos contra los malos, la más importante, la definitiva”.

A continuación, abordó los ejes que signarán esta nueva etapa y remarcó: “Como escuchamos, como sabemos que el apoyo que nos dieron fue para decirnos seguimos confiando, pero háganlo mejor (perdón por hacer una referencia personal, pero es exactamente lo que me decía mi mamá cuando en el colegio me sacaba un bien pero no un excelente), quiero asumir hoy estos compromisos. Vamos a hacer un gobierno aún más cercano, obsesionado con atender los reclamos vecinales más rápido, más sencillo y mejor. Seremos un gobierno aún más ágil, donde las soluciones estén a mano del celular de cualquier vecino y las decisiones se tomen rápido y basadas en datos. Seremos aún más austeros, invirtiendo con enorme cuidado el dinero necesario para el funcionamiento de la ciudad”.

En sintonía, y en alusión a tres temáticas prioritarias para la ciudad, como lo son salud, obras y urbanización, señaló: “Estaremos aún más presentes, dando salud como no lo hace ningún otro municipio de la Argentina, salvando vidas y asistiendo a las víctimas que ojalá sean cada vez menos, acompañando a quienes sufren el flagelo de los consumos problemáticos, continuando obras para quienes viven en barrios que todavía necesitan llegar a la dignidad. Si hicimos obras, vamos a hacer aún más. Más pavimento, más luces, más plazas, y las veredas, que tanto se necesitan. Seremos una ciudad mucho más integrada. Vamos a urbanizar más barrios para que los vecinos dejen de vivir entre pasillos y abramos e iluminemos calles para que entre la ambulancia, el colectivo y el patrullero para más seguridad. Un barrio con servicios es un barrio con dignidad, como se merece la gente buena de Rosario, y como ya están disfrutando las 1.200 familias de barrio Banana, o en La Sexta y en Cordón Ayacucho”.

“Seremos aún más ambientalistas, cuidando nuestro verde, trabajando junto a nuestros vecinos en la limpieza de la ciudad, mejorando y embelleciendo el espacio público. No dejaremos de mirar lo que pasa en la ciudad, miraremos aún más, para darle a la provincia, a la policía y a la justicia toda la inteligencia que necesiten para cuidar a nuestros vecinos. Más ojos, más tecnología, más control”, aseveró en relación al medio ambiente y la seguridad, para luego referirse a las y los jóvenes, el empleo y la economía del conocimiento. “Pocas cosas son más importantes que un chico o una chica con formación y en condiciones de insertarse en el mercado laboral. Nunca va a dejar de importarnos el futuro de nuestros pibes, por eso trabajaremos aún más en brindar formación en los oficios del futuro”, subrayó y agregó: “Esta ciudad se abrió al mundo en el siglo XIX gracias al puerto, ahora tenemos que hacernos globales por la economía del conocimiento. Vamos a formar miles de pibes en las escuelas de robótica en cada distrito y vamos a enseñarles habilidades digitales en la nueva Tecnoteca. En mayo termina la obra junto al Banco Mundial, y arrancamos el año con el Galpón 13 lleno de chicos y chicas desarrollando talento en programación y lenguajes digitales”.

El mandatario también tuvo palabras para la cultura, la convivencia y la recuperación de los espacios públicos: “Queremos más cultura, más noche para el disfrute, más reposeras en las veredas con vecinos tomando mate en familia. Si pudimos llenar los parques y las plazas, vamos a poder volver a esa vida que tanto nos gusta a los rosarinos”.

Finalmente, Javkin se centró en los orígenes de la ciudad, su idiosincrasia y su capacidad de lucha y resistencia. “Esta es una ciudad que se hizo de resistir para crecer. Está escrito en nuestra historia. Resistir al centralismo en Caseros para ser declarados ciudad. Resistir la restricción de nuestras vías navegables para constituirnos como puerto preciso de la Confederación. Con el título de ciudad, supimos crecer desde el río y el campo. Resistimos las crecidas del Paraná que se llevaban los muelles incipientes, hasta construir nosotros mismos un puerto moderno para el granero del mundo. Nos hicimos centro financiero del interior, dejamos atrás el comercio de carretas y gestionamos la llegada del central argentino. En menos de un siglo, ese caserío de 3000 habitantes y 500 casas de azotea, se convirtió en el polo logístico agroexportador más importante a nivel mundial. Esa es, nada más y nada menos, que la historia de una ciudad que no tuvo fundador, que se hizo a sí misma, que siempre pudo. Somos hijos e hijas, nietos y nietas del tesón y las ansías de ser grandes de esa Rosario cosmopolita, diversa y rebelde. A esa historia me remito como un mandato”.

“En definitiva, yo quiero una Rosario más justa, más linda, más limpia y más segura. Son tiempos donde el enojo y la angustia nos han acostumbrado al maltrato, a la agresión, a la descalificación burda, al anonimato cobarde. Creo profundamente en otra cosa. De las malas se sale con respeto, con amor por el prójimo, bendiciendo la oportunidad de crecer aún contra todo. Se los digo desde lo más profundo del corazón aun sabiendo que no es la cultura que hoy impera. Soy un hijo de esta ciudad igual que cualquier otro hijo o hija de ella. Como lo son mis hijos Sebastián y Camila, y como lo fueron mis padres. Tengo el privilegio y la responsabilidad más enorme que puedan darle a un rosarino. Y lo agradezco tan profundamente como cada abrazo, mensaje, bendición y preocupación que recibí en el momento más duro de mi vida. Desde que nací camino y recorro esta ciudad como uno más, y así será dentro de cuatro años. Porque eso somos: rosarinos apasionados por nuestra historia, por nuestro futuro pero sobre todo por nuestra gente. Nacidos o venidos con tesón, pasión y amor nada nos detendrá”, manifestó el intendente y cerró su alocución con una promesa: “No va a ser fácil, pero pondré el doble de esfuerzo para que cada vez que nos crucemos por la calle, pueda decirle a mis vecinos gracias por haberme confiado de nuevo el honor de ser el intendente de la ciudad que tanto amo”.

Para dar inicio al acto la artista Ine Kalbertmatten entonó las estrofas del Himno Nacional. A continuación, el intendente re-electo recibió como obsequio dos réplicas de bastones de mando. Del primero hizo entrega el orfebre Dante Conti y simboliza las seis intendencias que preceden a Pablo Javkin desde el retorno de la democracia; en tanto el segundo, que entregaron Osvaldo y Martin Gato, es una réplica del bastón de mando que los presidentes argentinos desde Raúl Alfonsin hasta De la Rúa recibieron en mano como símbolo de mandato popular.

Primeros actos de la nueva gestión

Previo a su paso por el Concejo Municipal, Javkin oficializó el comienzo de su segundo mandato en un acto que tuvo lugar muy temprano en barrio Empalme Graneros, escenario elegido por el propio mandatario para la firma de apertura del nuevo período a cargo del Ejecutivo local. En tanto, está previsto que durante la tarde se concrete la asunción de los integrantes del nuevo Ejecutivo Municipal en El Jardín de las Niños y los Niños, con la entrega de los decretos de nombramiento que designan oficialmente a cada integrante en sus respectivos cargos.

Además, en uno de sus primeros actos de gobierno, el intendente recibió en el salón Carrasco del Palacio Municipal al Consejo de Niñas y Niñas de Rosario, integrado por niñas y niños de 8 a 11 años, con quienes mantuvo un cálido diálogo, y posteriormente se reunió con el 'Consejo de Grandes', conformado por destacadas personalidades de la ciudad.

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