21 de junio

Salud

Dengue: la Municipalidad informa sobre la situación epidemiológica en la ciudad

Al cierre de la correspondiente semana epidemiológica se sumaron poco más de 300 casos, con un marcado descenso en la curva de contagios; el total se estima en 23.000.

La Secretaría de Salud Pública municipal informó que al cierre de la última semana epidemiológica se sumaron poco más de 300 casos, con un marcado descenso en la curva de contagios y un total acumulado estimado en 23.000. Igualmente se reiteró que, más allá de las bajas temperaturas, es fundamental sostener las medidas de prevención.

“Se registra una desaceleración, se siguen sumando casos pero cada vez menos. Estamos en la parte descendente de la curva. En la semana epidemiológica que cerró el domingo pasado se computó una cifra levemente superior a los 300 casos”, explicó la secretaria de Salud, Soledad Rodríguez.

Desde el área sanitaria se recordó la importancia de realizar la consulta médica temprana ante la aparición de síntomas compatibles con la enfermedad, especialmente con los que son considerados signos de alarma: fiebre persistente durante varios días, dolor abdominal intenso, vómitos y sangrado.

“Nos parece muy importante insistir con la medida de eliminar los reservorios de agua de los domicilios porque los huevos del mosquito transmisor del dengue resisten las bajas temperaturas y viven hasta que vuelva el calor. Por eso es fundamental eliminar los reservorios de agua para tener menos casos de dengue en la época de calor”, destacó Rodríguez.

Para evitar la reproducción del mosquito transmisor de la enfermedad es fundamental la eliminación de los objetos que puedan acumular agua.

¿Cómo prevenir la aparición del mosquito?

En el interior de casa:

-Mantener limpios y ordenados los espacios.

-Mantener los ambientes libres de mosquitos utilizando espirales, pastillas o insecticidas o sahumar con plantas secas encendidas (como romero, eucalipto, alcanfor o menta).

-Colocar telas metálicas o tejidos mosquiteros en puertas y ventanas.

-Utilizar repelentes comerciales (de extra duración dado la menor frecuencia en que debe aplicarse) o biorrepelentes.

-Revisar elementos que acumulen agua como por ejemplo floreros. En este caso, se puede cambiar el agua por arena húmeda.

-Reutilizar, reciclar o reducir residuos sólidos que puedan convertirse en criaderos de mosquitos (por ejemplo: envases de alimentos y bebidas no retornables).

En el patio o jardín:

-Vaciar baldes y latas para que no se acumule agua en ellos.

-Tapar las botellas con o sin agua.

-Poner bajo techo las cubiertas de neumáticos.

-Mantener tapados los tanques de agua.

-Limpiar diariamente los bebederos de animales (vaciarlos, cepillarlos y volverlos a llenar).

-También se recomienda mantener el césped cortado y las plantas podadas, usar repelente corporal y espirales como también el uso de vestimenta clara al momento de realizar actividades recreativas o deportivas en espacios verdes.