3 de marzo

Ambiente

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La Municipalidad reforzó tareas de control larvario, fumigaciones y desratizado

"Los trabajos garantizan estándares óptimos de calidad de vida de rosarinas y rosarinos, y un ambiente urbano saludable", señaló la subsecretaria de Medio Ambiente, Cecilia Mijich.

A través del área de Control de Vectores –que funciona bajo la órbita de la Dirección General de Parques y Paseos– se incrementó a lo largo de todo el año el accionar de las cuadrillas en los servicios que brinda. En efecto, se intensificó el control larvario con fumigaciones aéreas, desratizado y desinfecciones, y también las tareas de desinsectado en todos los distritos de la ciudad. En total se realizaron más de 500 intervenciones de control larvario y fumigación aérea y más de 1.200 de desratizado en barrios.

“Los trabajos realizados desde el área de Control de Vectores garantizan estándares óptimos de calidad de vida de rosarinas y rosarinos, y un ambiente urbano saludable. Además de profundizar acciones preventivas, promovemos prácticas amigables con el medio ambiente que permitan mantener un equilibrio entre el ecosistema en que se enclava la ciudad y el crecimiento de su núcleo urbano”, subrayó la subsecretaria de Medio Ambiente, María Cecilia Mijich.

Estos trabajos se realizan cotidianamente con el objetivo de la reducción de poblaciones del denominado mosquito común o culex que afecta a la población, especialmente en los espacios verdes de uso masivo y en aquellas zonas donde se advierte mayor presencia de la especie.

"Las medidas que se adopten para la protección contra los vectores de enfermedades y plagas urbanas constituyen un requisito fundamental para alcanzar mejores niveles en la salud y la calidad de vida de la población. El control de plagas de alimentos en cadenas de elaboración, transporte o almacenamiento, es otro ejemplo de la importancia que esta actividad tiene para la preservación de la cadena agroalimentaria en todas sus etapas", señaló la funcionaria.

Por su parte, el director general de Parques y Paseos, Nicolás Cordero, consideró que "el control ambiental de plagas urbanas tiene como finalidad la identificación y actuación sobre aquellos factores de riesgo de origen biológico que pueden desencadenar algún daño o molestias a personas, además de deteriorar instalaciones". 

Mijich también señaló que "el control larvario y las fumigaciones se realizan durante todo el año, aunque con mayor frecuencia durante la época que va desde mediados de septiembre a fines de marzo. En ese período se intensifican las acciones de las zonas previamente monitoreadas”. Agregó que “hay zonas que necesitan una mayor supervisión como son los barrios Tío Rolo, Puente Gallegos, Empalme Graneros y Hostal Del Sol, entre otros".

Respecto de las más de 1.200 intervenciones de desratizado en los barrios rosarinos, la funcionaria explicó que "esta actividad también se realiza a lo largo del año pero con más equipos en el período que va desde fines de marzo a mediados de septiembre. Los trabajos van desde la identificación de madrigueras hasta la colocación de cebos y posterior cerramiento de aquellas, con el fin de poder identificar si hay actividad posterior a la aplicación. Además, también hay barrios como Empalme Graneros, Las Flores Este o Alvear que son más afectados que otros por lo que los monitoreos y controles de dichas zonas son más frecuentes".

En tanto, el director de Control de Vectores, Guillermo Palombo, detalló que el área municipal cuenta con "tres equipos técnicos, seis equipos de operarios y cinco inspectores permanentes en la vía pública para los trabajos que la ciudad demanda a diario".

"Los equipos técnicos se encargan de monitorear las zonas donde hay mayor necesidad de intervenciones. Los operarios ejecutan las tareas de desratización, control larvario, desinsectación (panales, enjambres, mosquitos adultos) y desinfección de todos los espacios públicos y edificios públicos municipales. Y los inspectores realizan fiscalización de comercios e industrias para que cuenten con los servicios requeridos por ordenanza, debiendo también controlar a las empresas prestadoras de control de plagas urbanas", explicó Palombo.

Desde la Subsecretaría de Medio Ambiente se resaltó la acción de las cuadrillas municipales, entendiendo que el control de vectores debe ser realizado por personal especializado y con experiencia con el fin de evitar consecuencias indeseables.

Desde las áreas responsables de estas tareas de control se hizo hincapié en que los productos químicos utilizados no generan riesgos para las personas y están autorizados por organismos nacionales competentes. Su uso sólo requiere de la provisión de elementos de seguridad a los trabajadores que realizan esas tareas con regularidad y tienen un mayor nivel de exposición.